COLISEO ROMANO
El Coliseo Romano es una construcción monumental que se encuentra ubicada en la ciudad de Roma, en Italia; su nombre real era el Anfiteatro Flavio, no obstante a este se le conoce como Coliseo gracias a la colosal estatua de Nerón que se encontraba ubicada en sus cercanías.
El Coliseo Romano en la
actualidad es la representación e imagen de la ciudad de Roma, el cual a
su vez representa la grandeza del Imperio Romano y de su arte.
Historia del Coliseo Romano.
Esta antigua construcción fue comenzada a
edificarse ya en el año 72 después de Cristo y fue inaugurada seis años
después, durante el reinado del emperador Tito; durante sus comienzos
este fue tratado como un anfiteatro enorme que lograba albergar a más de
109.000 espectadores, no obstante, a lo largo de su historia, este
sufrió diferentes modificaciones y ampliaciones.
Las medidas del Coliseo Romano
son enormes: 188 metros de radio mayor y 156 metros de radio menor, de
este modo se configura una planta de forma elíptica, mientras que su
altura es de 57 metros. En su interior y en la parte inferior de las
gradas, el Coliseo Romano contaba con enormes pasillos que permitían a
los asistentes la entrada y la salida con mayor facilidad; fuera de esto
los palcos contaban con una antesala que era utilizada según la
posición social del espectador.
Al ser un anfiteatro, el Coliseo Romano
se constituía en un escenario para la realización de una gran cantidad
de espectáculos, algunos de ellos resultaban demasiado sangrientos;
aquel tipo de espectáculos crueles, en su gran mayoría fueron llevados a
cabo durante el paleocristianismo, es decir, el tiempo correspondiente a
los tres primeros años de la era después de Cristo.
En dichos espectáculos resultaban
bastante frecuentes las luchas entre los gladiadores, los cuales
peleaban hasta provocarle la muerte a su contrincante; en algunas
ocasiones y gracias a la petición de los espectadores y al permiso de la
máxima autoridad que se encontraba presente, era posible perdonar la
vida de ambos luchadores; sin embargo al pensar en el Coliseo Romano, lo
primero que debemos tener presente es la organización de un espectáculo
para ver el enfrentamiento entre las personas y los animales salvajes
como los leones.
En realidad, dicha situación se trataba
de la ejecución de prisioneros que debían morir debido al ataque de este
tipo de animales; este tipo de espectáculo era denominado Noxii,
mientras que las luchas entre los gladiadores eran conocidas como las
Munera.
Después de la caída del Imperio Romano,
el Coliseo dejó de utilizarse, puesto que pasó a ser propiedad de la
Iglesia en los tiempos de Gregorio I. Con el transcurrir del tiempo y el
descuido de la población, una parte del mismo se destruyó; en la
actualidad es posible visitar el Coliseo Romano y conocer
una gran parte de su estructura original, la cual se ha convertido en
una atracción turística muy importante en la zona.

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